Hace unos meses hablaba con un amigo gringo, cuyo conocimiento de su propio idioma es amplio, amplísimo, mayor que el mío en español.
En aquel entonces, yo había comenzado a copiar de programas de televisión y películas de Estados Unidos una forma de hablar que a mi me pareció común y digna de adaptar en mi volcabulario ya que, creí, sería otra manera de aprehender otro idioma al que tanto cariño le tomé.
Mi amigo es muy cordial y, a su vez, él adoptó de los mexicanos una manera indirecta de decir lo que no nos gusta. Cosas como "quieres llevarte las llaves", en vez de "no quiero llevar las llaves".
Entonces, cuando yo intentaba explicarle mi fobia del post pasado, que en realidad es difícil de explicar el absurdo que lo envuelve, por que en inglés no sólo es redundante, es cacofónico decir: "the day of today" o "the day of Tuesday", o peor aún "Tuesday day".
En esa plática ñoña, él me dijo: ah, sí y odio cuando la gente incluye myself, o yourself, etc a un verbo después de haber dicho el sujeto. Además, no tenemos verbos reflexivos en inglés como en español. Yo lo hago para sentirme hispano, pero los gringos que lo hacen, sólo empobrecen el lenguaje.
Desde entonces, cada vez que veo una serie u oigo a alguien decir: I said it myself... frunzo el ceño y pienso "el día de hoy...".
lunes, 22 de marzo de 2010
El día de hoy
La última fobia lingüística que he desarrollado en los últimos meses son las redundancias temporales. Es decir, cuando la verborrea acapara el vocabulario, en especial de burócratas y mis colegas periodistas radiales.
Así que si un día hablando conmigo notan que comienzo a hacer gestos involuntarios, probablemente haya oído el clásico: "el día de hoy", o peor aun, "el día martes" o el "mes de febrero".
Hasta hace poco, no hacía distinción alguna hasta que una amiga periodista a la que quiero y respeto mucho profesional y laboralmente escribió en su estatus de facebook algo como "deberían descontarles a los diputados el día de hoy". Entonces tuve una profunda reflexión sobre las excepciones.
En este caso, mi amiga usaba día como sustantivo, más que para indicar un lapso. Entonces me puse a pensar en Abril.
Aunque, sinceramente, son las únicas formas en las que aceptaría escuchar, sin fruncir el ceño, "el día de hoy" o "el mes de abril". Si alguien conoce otras, avíseme.
Así que si un día hablando conmigo notan que comienzo a hacer gestos involuntarios, probablemente haya oído el clásico: "el día de hoy", o peor aun, "el día martes" o el "mes de febrero".
Hasta hace poco, no hacía distinción alguna hasta que una amiga periodista a la que quiero y respeto mucho profesional y laboralmente escribió en su estatus de facebook algo como "deberían descontarles a los diputados el día de hoy". Entonces tuve una profunda reflexión sobre las excepciones.
En este caso, mi amiga usaba día como sustantivo, más que para indicar un lapso. Entonces me puse a pensar en Abril.
Aunque, sinceramente, son las únicas formas en las que aceptaría escuchar, sin fruncir el ceño, "el día de hoy" o "el mes de abril". Si alguien conoce otras, avíseme.
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